sábado, 14 de febrero de 2009

Intrusión invertida




¿Como el amor?


Exposición.
Lugar: Centro de Humanidades Cardenal Gonzaga, La Cabrera, Madrid. Km 58, A-I
Fecha: del 13 de Marzo al 15 de Abril, innauración sábado 14 de Marzo
Horario: lunes a sábados de 10 a 21:30 h. domingos de 10 a 15 h.





La exposición que presento se integra dentro de la propuesta formulada por el Centro de Humanidades Cardenal Gonzaga denominada Arte Intruso. Bajo este epígrafe, se me ha ocurrido dar una vuelta de tuerca para llamar la atención sobre el trato que dispensamos a la naturaleza, así como mostrar unas obras que tienen mucho que ver con la misma.
Se entiende por intruso aquello que ocupa un lugar para el que no está destinado y es en esa dirección en la que me gustaría encuadrar el montaje de la exposición; del mismo modo que encontramos invadidos los bosque y espacios naturales por intrusos de procedencia humana, ya sean: botes, papeles ...residuos en general, incluso edificios, es mi intención invertir esta situación, y por algún espacio de tiempo hacer que sean los objetos naturales los que inquieten a los humanos, y colocar a estos frente a la presión que supone ver su espacio habitual ocupado por algo ajeno a el mismo; de esta manera, quisiera colocar las piezas en los lugares o espacios utilizados generalmente de forma exclusiva por las personas, me refiero, a las entradas, lineas de circulación , en la barra del bar, entre las mesas de la cafetería, en el acceso a la planta superior, o delante del mostrador de recepción. Normalmente, las esculturas son objetos a observar, yo ahora las propongo como observadores silenciosos a ver si entienden algo del comportamiento de las personas.
Al margen de estas disquisiciones, os diré que la muestra constará de unas treinta piezas, cuatro de ellas de exterior,cinco de pared, siete u ocho verticales de formato grande y el resto sobre peanas; recoge un espacio de tiempo de unos dieciocho años y habrá un par de piezas o tres de casi todas las series que he ido produciendo y tres o cuatro de nueva creación: En definitiva va a ser una muestra amplia y a mi juicio bastante interesante.

"sin palabras"

"Tilo"

"Ojo de pez"

"Cola de ballena"

"Laberinto de escaleras"

"Sombra"

jueves, 5 de febrero de 2009

Acerca del reciclado -al fin y al cabo tambien es material-

Andaba yo sumergido -y nunca mejor dicho- en el armario bajo, donde acumulamos los desechos, tratando de ordenar nuestras heces domésticas, cuando de repente he pensado: esto del reciclaje es una historia, una mala historia lo mires por donde lo mires; esta muy bien todo esto de no contaminar, de cuidar el planeta, etc,etc pero ahí me encuentro yo entre multitud de objetos que he de clasificar, y lo tengo que hacer yo; los plásticos por un lado, pero es que los plásticos no vienen solos, van acompañados de cierres metálicos, o embutidos en otro enbalaje de cartón recubierto de plástico más fino, los papeles por otro, pero es que todo tiene papeles o cartones; los yogures, que tienen plástico, metal, y cartón, las natillas, los flanes......; vidrio por otro y lo orgánico a otro cubo, -al menos lo orgánico lo utilizo para el huerto- además dentro de lo orgánico clasificamos lo crudo de lo cocinado...al final salgo cargado con cuatro o cinco bolsas más un par de cubos. Resulta que donde vivo no hay cubos de basura, y no me refiero a esos contenedores de colorines, me refiero simplemente a los contenedores de un solo uso; carga las bolsa en el coche y a aproximadamente quinientos metros se encuentra el lindo lugar donde debemos depositar ordenadamente la basura. Dependiendo del día, uno puede encontrarse el lugar aseado y preparado o puede encontrarse con la sorpresa de ver como si de un tenderete del rastro se tratase el suelo alfombrado -eso si junto a su correspondiente recipiente- un montón de botellas, cajas de cartón amontonadas, y envases de plástico de muy diversas formas y colores, en fin un universo de objetos como si haciendo cola se tratase para poder entrar en un cine.

No, no me molesta reciclar, pero....podrían ponerlo un poco más fácil y si no participas te cargas de una culpabilidad tan pesada como una losa de hormigon.

Es en esos momentos cuando pienso en aquel cubo que me tocaba bajar cada noche al recipiente grande de la comunidad donde lo vertía, aquel cubo de zinc o finalmente de plástico verde, forrado su interior con hojas de periódico, de ese mismo periódico que también servía para envolver el bocata de media mañana,o para cualquier otro menester y cuyos residuos eran todos orgánicos, sonaba a basura armónica, a residuos homogéneos, simplemente era basura.


Tras ese pequeño ensueño de recuerdos de mejores tiempos una chispa salta en mi cabeza como advirtiéndome que me encuentro en el 2009 y entonces pienso: por qué coño no simplifican los enbalajes, por qué coño no suprimen tanta bolsita, porqué coño no obligan a las empresas como me obligan a mi a r-a-c-i-o-n-a-l-i-z-a-r los envoltorios de los productos,por qué es finalmente el usuario el que paga el pato, el que paga más por un producto más envuelto, que no de mejor calidad, el que paga más para tratar de frenar la contaminación, el que paga más por tener que hacer de seleccionador de basuras, para que empresas privadas ganen unas pasta.
En fin pais, yo quiero comprar la leche a granel, de la vaqueria, y la mantequilla, y los huevos, y el pan sin bolsita, y...........
Salud.







viernes, 30 de enero de 2009

"Un viaje con Scholosser"

Desperté con la sonrisa en la boca, era sinónimo de que había tenido algún sueño agradable, cuando esto sucede - y en otras ocasiones también, pues me gusta saber donde he pasado la noche - me concentro y trato de evocarlos de nuevo, es como vomitar los sueños para saborearlos según van saliendo; pues bien esa noche había estado de viaje con mi amigo Adolfo, habíamos ido a la Vera a casa de Patricio Bulnes, un amigo suyo de tiempos, al que hacia bastante que no veía, al mismo tiempo nos sirvió de excusa para olfatear materiales y reconocer lugares. Una vez entrados en la serpenteante carretera comarcal que recorre la falda de la sierra de Gredos nos sentimos como en casa , los árboles, el verdor, el olor, el sonido del agua recorriendo caceras o brincando por los barrancos, todo conducía a un entorno de naturaleza en el que nos sentíamos como peces en el agua; Adolfo era una persona muy poco habladora, aunque muy expresiva; una mirada cómplice y una sonrisa escueta era suficiente para cerciorar que su estado de animo era bueno.

No tenia muy clara la dirección de su amigo Patricio, pues hacia bastante tiempo que no le visitaba, pero aún así logramos encontrar el camino acertado, para que su memoria hiciese el resto; salimos de la carretera principal y cogimos una desviación hacia la sierra, que más tarde desembocó en un camino de tierra; según alanzábamos yo me preguntaba donde coño estaría la casa del individuo este. Adolfo me había contado algo al respecto de Patricio, que era escritor, que fundaron una revista junto a Eva, de la que fuera pareja durante algún tiempo, que era un poco excentrico y que se había retirado a vivir al campo entre otras cosas, para criar perros, más concretamente mastines.Pasados unos cuantos baches y no menos curvas llegamos a un pequeño espacio donde parecía acabar todo rastro de lo que pudiera denominarse camino, un escueto: "bien,.....puede que sea por aquí" me hizo apagar el vehículo y esperar acontecimientos.

Adolfo bajo del coche con aire de satisfacción, pronto oímos el ladrido de perros que se acercaban hacia nosotros; sonrió y eso era señal de que había acertado con el lugar, muy pronto llegaron a nuestras vistas tres grandes perros blancos que lanzados a la carrera ofrecían una imagen no muy agradable, y menos como recibimiento, suerte que tras ellos, apareció una figura humana que comenzó a silbarles y consiguió que frenasen su instinto perruno. Patricio era una persona más bien alta y algo delgado, sus pasos decididos podían semejar zancadas alegres que sorteaban los matorrales, enseguida lanzo sus manos hacia Adolfo con una gran sonrisa en los labios. Tras las presentaciones nos animó a que le siguiéramos por su finca; mientras andábamos, iba dándonos explicaciones de los lugares por donde pasábamos, "..aquí voy a hacer esto, y allí, lo otro.." todo eran proyectos, ideas para llenar una nueva vida en un nuevo sitio; a todas estas cuestiones, Adolfo siempre contestaba con una silenciosa sonrisa.

Algo que me pareció extraño en un principio, es que no nos mostrase primero la casa y luego los alrededores, lo que significaba el parejo valor que daba a ambas cosas ,aspecto este que luego confirmé al ver el estado de la vivienda. Esta se encontraba en un edificio de una sola planta, era una construcción moderna y solida con cierto aspecto de inacabada, una casa de campo que podía muy bien llegar a ser una gran mansión. Accedimos al interior a través de una amplia terraza que de espaldas a la sierra se abría con una gran generosidad hacia el horizonte del sur; la fachada estaba enfoscada, pero carecía de cualquier tipo de pintura ofreciendo un tono cromático bastante apagado;al traspasar la puerta me dio la impresión de estar en una obra, al igual que el exterior, no existía ningún tono de color en especial, todo era gris , apagado y opaco, ese color que ofrece el simple enlucido del yeso; ningún ornamento distraía el espacio, no recuerdo muebles, ni cortinas, ni lámparas,ni cualquier otro objeto que aportara un rasgo de presencia humana, la casa , o en principio el salón comedor - que pudiera ser - unos escalones y una muy generosa barra, separaban este espacio del que sería la cocina. aquí si se identificaba vida, no había electrodomésticos aparentes, apenas dos, una vieja cocina de butano con horno y un frigorífico que ya no era blanco; el resto, quiero decir la espléndida barra en ele era un cumulo de objetos indescriptibles a excepción de un sinfín de envases de natillas vacías que exportaban un intenso color amarillo a todo su alrededor, esa fue la imagen más impactante que recuerdan mis sueños con toda claridad amén de otra que expondré más tarde; el ejército de envases que invadía literalmente las encimeras iba acompañado de otro similar de cucharillas, ¿cuantos envases podria haber? Adolfo y yo nos miramos y enseguida a espaldas de Patricio, esbozamos una sonrisa y nos encogimos tímidamente los hombros, un espectáculo similar no podía pasar desapercibido en ningún momento; a veces estos envases ofrecían una lógica o un orden, configuraban hileras, con una cuchara dentro de cada uno, en otro lugar formaban una torre, que se iba inclinando a medida que esta crecía, hasta retar la ley de la gravedad, pero lo normal, era el caos, como si se hubieran ido tirando tras su consumo pausado o compulsivo y tal como caían, de cualquier forma,así quedaban; de igual modo las cucharillas parecían poner el contrapunto, tanto por la forma , como por el brillo metálico que ofrecían; !menuda colección de cucharillas! ¿habría una cucharilla por cada envase de natillas?. De cualquier modo, el espectáculo de color y formas estaba servido.
Allí mismo, en aquel espacio se desarrollo una grata conversación mientras Patricio se afanaba en hacer un hueco en el mar de natillas , donde prepararía una pierna de cordero para asar ; muchas piernas debió asar ese horno a juzgar por los visibles restos de grasilla que escurrían por el frente del horno.
¿La comida?....pues de esto mis sueños no han dejado constancia, probablemente por que no causara en mi la misma honda impresión que dejo la casa .
De los postres, si me acuerdo; nos dirigimos a la parte de las habitaciones a través de un largo pasillo, acabado en yeso crudo como el resto de la casa; a ambos lados había habitaciones, sin puertas, pero manifestaban su presencia por la luz que proyectaban sobre el oscuro pasillo; entramos en el primer espacio a mano derecha, recuerdo ,cargados con los cachiperres del café; era una habitación cuadrada, con una buena ventana , una chimenea abierta.y el mismo acabado espartano que caracterizaba toda la casa. Este es mi estudio, - nos comentó Patricio - ¿Estudio?, yo allí no veía absolutamente nada, salvo leña por el suelo sin colocar y un sillon de orejas situado a una distancia prudente frente a la mencionada chimenea. No se como transcurrio la velada, pues seguramente yo ya iría algo tocado tras el vino de la comida ,-al cual los tres eramos bastante aficionados-,amén, de los canutos de mariguana que nos habríamos fumado: eso si, mi mente debió quedar grabada con la visión de aquel espacio y de su principal protagonista, el sillón de orejas , un sillón de piel oscura,blanda ya del desgaste, con la oreja de dormir preferida,claramente señalada por un cerco grasiento y surcada por infinitas y sutiles grietas que dejaban entrever parte del entramado estructural interno del asiento, aunque este entramado también quedaba expuesto claramente en el exterior, pues de la parte trasera del respaldo, salían, varios muelles como catapultados hacia el espacio en forma de fuegos de artificio; de igual manera solo que retenidos en su trayecto por el suelo, aparecían otros por debajo del asiento como gusanos retorcidos; no era un sillón, no era un asiento, era un trono ,un majestuoso trono, desde el cual se dirigían los hilos de personajes anónimos o de lugares inesperados. Entonces yo me imaginaba a Patricio, sentado junto al fuego, acariciando con ternura los reposabrazos de su fiel poltrona, enajenado por momentos en el paisaje de la ventana o en unas morbosas natillas , con una libreta y un bolígrafo por toda herramienta. Componiendo y descomponiendo palabras .

¿Para el tiempo de la vuelta?... creo que mis sueños, ya se habían dormido.



















lunes, 5 de enero de 2009

¿Amor de padre o talento?

Todos los padres y madres, tendemos a magnificar las cualidades de nuestros hijos/as; mi caso, no creo que sea una excepción, pero aun así he optado por colgar estos trabajos porque me parecen extremadamente curiosos, por la forma en que ocupa el espacio, por el color y técnica empleados y por la variedad de temas elegidos, pero sobre todo por la edad que tiene mi hija Gara, cuatro años y medio. Estos trabajos son libres, no dirigidos ni en el momento, ni en el tema, ni en nada;ella se pone cuando y como quiere a realizar estos trabajos .Juzguen ustedes mismos. Pinchandolos apareceram en mayor tamaño.







Casa de fiestas -rotulador y acuarelas-





Clase de música-rotulador-





Bailarin - rotulador -







Casa - rotulador-







Piscina que puede coger 50 tiburones al día - acuarela-







Niña con volcan -rotulador -






Gato de fiesta -rotuladores-






Fiesta musical - rotuladores-






Terraza -rotulador -






Estructura - papel plegado y recortado -






Espantapájaros - rotulador y ceras-





Tienda de flores -rotulador y ceras -






Casa- lápices de colores y ceras -





Fábrica de chuches -lápices de colores y rotuladores -






Clase de baile -rotuladores-





Plato decorado - rotuladores -





Señora jugando al baloncesto - rotuladores-






Mariposa- lápices de colores-






Reina -rotuladores, ceras y purpurina -






Gata -lápices de colores y rotuladores-






















miércoles, 17 de diciembre de 2008

Cuando se pierden las referencias


La luna se hacia presente hasta en los rincones más insospechados; era una luna hermosa, llena, grande , plateada; inmensa luna invernal: Durante buena parte del día y todo el anterior, el cielo había descargado abundantes copos de nieve que iban cayendo como livianas plumas sobre el suelo; estos copos habían transformado este en un manto blanco uniforme y denso y reforzaba de manera inquietante la luminosidad de la luna.




Parecía que hubiesen encendido millones de bombillas de luz blanca que transformaban la oscura noche en una noche con una claridad casi deslumbrante donde cualquier otro tipo de iluminación quedaba sin duda amortiguado.


De este recuerdo de una noche de invierno allá por la década de los ochenta me queda la sensación de luminosidad y la de descubrir un paisaje con la ausencia de referencias, sentir como los objetos cotidianos del paisaje: árboles, casas, farolas, etc. surgían del suelo, como si de setas se tratase, sin apreciar ningún tipo de unión con el terreno donde se emplazaban y han tenido que pasar cerca de veinte años para poder disfrutar de nuevo estas sensaciones.







No resulta fácil, ni común (salvo en lugares de alta montaña) presenciar una copiosa nevada, que anule por completo las referencias físicas más comunes a las que nuestros ojos y cerebro están acostumbradas; normalmente percibimos los objetos que nos rodean acompañados de referencias visuales, que aunque no las hagamos significativas no por ello dejan de existir, es más , propician una visión global que hace que unos objetos se arropen con otros; así una casa no es solo la casa, sino la acera, el asfalto de la calle, el bordillo...y todos aquellos elementos que la rodean.






La farola o el banco, no son solo un objeto exento, sino que esta sujeto a la realidad a través de los matices que hacen posible que se integren en nuestros pensamientos como un elemento de un conjunto; la farola o el banco están ligados a la realidad por los tornillos que los sujetan al suelo, y a su vez estos se unen a los edificios mediante el pavimento, así de esta forma se van generando los paisajes mediante la unión de distintos elementos.









De la misma forma, el árbol, no nace exclusivamente de la tierra él solo, sino que va acompañado de hierbas, plantas, trozos de madera o piedras de distintos tamaños que nos hacen percibir a ese elemento como algo integrado en el terreno. Cuando la nieve cae en una cantidad considerable, todos esos elementos referenciales, desaparecen y se presentan ante nosotros objetos o seres de un tamaño intermedio de forma aislada pero dentro de un entorno en el que no se adivinan los nexos de unión; la percepción de este fenomeno resulta cuando menos chocante,y para mí resulta como si los objetos brotasen expontaneamente como las setas aludidas anteriormente. Por todo ello, bienvenidos los días que alteran de una forma u otra nuestra visión - siempre circunstancial- de la realidad.






sábado, 29 de noviembre de 2008

Volver otra vez

Hace aproximadamente dos años, que deje la educación, y me centré en la escultura, al principio, no fue fácil ;echaba de menos el contacto con los chicos, las ilusiones humanas... aunque la creación y el trabajo con los árboles mitigaban esa ausencia. Durante este paréntesis, si algo he aprovechado ha sido el tiempo: he realizado dos exposiciones individuales, he participado en cuatro colectivas, he editado un par de catálogos, he presentado varios proyectos, a mi juicio interesantes, he participado en cuatro concursos y he realizado bastantes obras, amen de otras cosas que se me quedan en el tintero, asi es que si miro hacia atras no puedo dejar de sentirme satisfecho; pero también y fundamentalmente el tiempo en relación con mis hijos; he estado mucho más pegado a ellos, estoy viviendo su vida mucho más intensamente, y he descubierto, que son el amor de mi vida, que sus miradas, sus besos, sus abrazos, son la gasolina que me hace funcionar. He descubierto, lo que es el amor verdadero, aunque me asalte la duda, de si no sera un amor egoísta, pues como dice una compañera de otro blog, "sus sufrimientos son nuestros sufrimientos, y sus frustraciones son nuestras frustraciones"y esto es muy cierto, pero aun así, sigo pensando que es algo muy grande. También observo que las relaciones entre los sexos cruzados, es decir: madre -hijo y padre- hija, son muy especiales ,aunque ya se que no descubro nada nuevo, pero no es lo mismo leer a Freud que sentir esas relaciones en tus propias carnes.
En definitiva puedo decir que este tiempo ha resultado muy, pero que muy satisfactorio y considero que debe seguir siendo el modelo a seguir; no quiero pensar en el futuro, todo lo más, en el año que viene -que ya esta planificado- el resto ya se verá, quiero sacar el máximo provecho del presente, de estos momentos de los que sí tengo la certeza de que no volverán, saborear las cosas sin prisas y sin temor; por eso entre otras cosas vuelvo una temporada a la educación, esta vez con niños pequeños, de 0 a 5 años, como mi pequeña Gara, de la que tanto aprendo y vuelvo con muchas ganas de sentirme bien con ellos; también tengo la certeza, de que esta trilogía: hijos-escultura-educación son los caminos de mi vida.

viernes, 14 de noviembre de 2008

El peso de los apellidos

A veces uno piensa que el trabajo bien hecho, es lo que legitima de cara a obtener una valoración en el entorno laboral, pero ete aquí, que no , que ahora se ha descubierto el peso del nombre o apellidos de quien trabaja, y no, no me refiero a llevar el pesado apellido de una familia ilustre, sino a destacar o no según suene bien o no la firma de la obra. Según unos estudios realizados ultimamente resulta que es más fácil alcanzar el reconocimiento para aquellas personas que tienen un nombre u apellidos poco comunes, que para aquellos mortales que arrastramos sin saberlo el peso de la vulgaridad; así, triunfará mucho antes un Pier Delasuan, que un Pepe Pérez. Y, si, es cierto y no parece hacer falta muchos estudios para eso, pues desde hace mucho tiempo numerosas personas , sobre todo del ámbito artístico actúan bajo otros nombres, o firman bajo seudónimo.
Maldita sea , osea que uno se empeña en hacerlo lo mejor posible y ahora resulta, que eso no es suficiente.Me viene esto a la cabeza después de recibir un correo con los artistas seleccionados en un concurso de cierto prestigio de la comunidad de Madrid.
Ahí van los nombres:
Laurence , Susanne , Lisa , Iñaki , Josep Maria , Jean-François , Gustavo , Pablo ,Lara , Teddy , Gelitin , Apolonija, Sarah , Manuel /Anna , Yves , Javier , Wade , Annemarie , Matthew , Hernani , Gloria , Fausto, Menosmegas, Izibene , Logela, Iván , David , , Salvatore e Iñaki .
Si los nombres no son muy comunes salvo alguno, vean estos apellidos:
Bonvin, Bosch, cheung, Larrimbe, Martín, Prost, Romano, ValbuenaAlmarcegui, Cruz, Sustersic, Boothroyd, Calurano, Raimondo, Coussement, Diez-Ena, Matthews, Steinvoort, Verdon, Villaseñor, Zein, Grossi, Oñederra, Logela, Elgea, Furallefale, Tutti y LÓPEZ.
López, si, López ha aparecido un López, un extraño apellido entre tanta familiaridad. Por otra parte me pregunto si es que la convocatoria se ha realizado en el extranjero, si no hay creadores españoles - sin que esto se entienda como una exclusión o discriminación hacia nadie- o si nos hemos vuelto tan cosmopolitas que ya no quedan apellidos tradicionalmente españoles.
A todo esto, hay que mirarle el lado positivo, ya que tengo unos amigos, excelentes pintores y artistas plásticos, que aunque ahora no se comen un rufus, estoy seguro, que por sus apellidos llegarán bastante lejos, me refiero a Pablo Schugurensky y Silvina Socolousky y por encima de ellos a su pequeña Gabriela Schugurensky Socolousky.
Yo humildemente estoy condenado al ostracismo:Federico Gómez Álvarez, aunque estoy comenzando a pensar en llamarme : Zimmer Homelet.
Por último, quisiera dejar claro, que la opinión vertida anteriormente no supone ningún juicio de valor contra nadie, se llame como se llame y provenga de donde provenga.
Salud.